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Real fooding, una nueva tendencia que nos habla sobre la «comida real».

FREEPIK

NOTA DE SOLUCIONES PARA LA DIABETES 03-11-20/FOTO DE FREEPIK

Esta tendencia es una vuelta a los orígenes: alimentación sana eliminando productos ultraprocesados de nuestra dieta

Es muy habitual en el mundo de la nutrición que cada cierto tiempo aparezca alguna nueva moda o tendencia que sea una pequeña revolución. A menudo, estas novedades llegan de la mano de algún famoso que ha probado una nueva dieta milagrosa, o de fuentes que no son precisamente las más fiables.

La alimentación es uno de los pilares fundamentales en el tratamiento y manejo de la diabetes, y por eso nos la tomamos en serio y siempre recomendamos hablar con profesionales médicos cuando tenemos dudas o queremos modificar nuestra dieta, especialmente si eso mejora nuestra salud.

Hoy queremos hablaros sobre una de las últimas tendencias en alimentación, el «real fooding». Qué es, en qué consiste, y por último, cómo puede afectar a nuestra salud. ¡Empezamos!

¿Qué es el real fooding?

La premisa de este movimiento es simple, y a primera vista muy positiva: un real fooder no come alimentos ultraprocesados. Pero, ¿qué es un alimento ultraprocesado y por qué no quieren consumirlos? Por definición, un alimento ultraprocesado es aquel que en su composición utiliza ingredientes procesados y que no utiliza ingredientes frescos. Algunos ingredientes son sometidos a procesos como la hidrogenación de aceite, hidrolisis de las proteínas, o refinación de harinas.

Esto convierte la alimentación en productos más que en comida, dotándolos de sabores artificiales, colores llamativos, e incluso son capaces de aumentar nuestro apetito para consumir más de lo necesario. Seguro que se os ocurren muchos productos ultraprocesados: bollería industrial, embutidos y carnes procesados, pizzas industriales, precocinados, bebidas azucaradas y energéticas…

Es habitual que en estos productos encontremos harinas o azúcares refinados, grasas poco saludables, y a menudo una larga lista de conservantes, colorantes, y otros aditivos. Y sin ánimo de crear alarmismo o afirmar que todos los aditivos son malos o dañinos, en algunos productos hay un claro exceso de ellos.

Por resumir, el real fooding consta en evitar este tipo de alimentos y aumentar o alimentarse exclusivamente de alimentos reales y procesados de forma natural. Porque sí, hay alimentos que están procesados y no tienen efectos negativos sobre nuestro organismo, incluso aunque su procesado sea industrial.

Estos «buenos procesados» suelen tener pocos ingredientes en su etiqueta, y la calidad de sus ingredientes no se ve apenas afectada. Algunos ejemplos de buenos procesados según los real fooders, son los productos lácteos fermentados, el aceite de oliva virgen extra, las legumbres en bote, el jamón ibérico de bellota o alimentos naturales congelados (fruta, verdura, pescado, etc). Podéis consultar la lista aquí si queréis conocer más sobre ellos.

¿Solo puedo comer comida «real»?

Ante todo, y especialmente si hablamos de personas con diabetes, la primera y mejor recomendación que podemos hacerte es que consultes con tu profesional médico o especialista en nutrición antes de modificar tu dieta.

Dicho esto, y tras conocer un poco más sobre el «real fooding», hemos de decir que no nos parece una tendencia negativa o que pueda ser dañina. El concepto es sencillo y claro: si has de alimentarte, hazlo bien. Come fruta, verdura, carne, pescado, legumbres, cereales integrales… resumiendo, productos naturales y que no hayan sido alterados, potenciados o que cuenten con ingredientes procesados.

Si lo pensamos detenidamente, el real fooding se acerca mucho a la dieta mediterránea. La obesidad y el sedentarismo, especialmente en los más jóvenes, es un problema que puede derivar en problemas cardiovasculares, respiratorios, e incluso en la aparición de diabetes tipo 2. Si sumamos una mala alimentación a esta ecuación, la probabilidad aumenta.

En Soluciones por la Diabetes siempre defenderemos una alimentación sana y equilibrada, acorde a nuestras necesidades energéticas y a nuestra condición, y por supuesto siempre bajo la supervisión de un profesional médico si es necesario.

Tendencias como el Real Fooding nos parecen buenas iniciativas que van muy ligadas a nuestra tradición alimentaria, y que pueden suponer un beneficio para nuestra salud. Eso no quita que podamos consumir alimentos ultraprocesados de vez en cuando, o si no tenemos más opción por estar fuera de casa. El Real Fooding no prohíbe su consumo, si no que sean una excepción poco habitual en nuestra dieta.

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