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La captura del Estado por los empresarios Columna de Yessika Hoyos Morales, abogada del Cajar

En el gobierno Duque se ha hecho más evidente la incidencia del sector privado en las decisiones que afectan a las mayorías. Hace cinco meses, desde el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo lanzamos la campaña ‘Dulce Veneno, la Marca de la Mentira’, para llamar la atención sobre la manera en que la poderosa industria de las bebidas azucaradas y de los comestibles ultraprocesados incide en las decisiones del Estado afectando el derecho a la salud de la población.

Hace cinco meses, desde el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo lanzamos la campaña ‘Dulce Veneno, la Marca de la Mentira’, para llamar la atención sobre la manera en que la poderosa industria de las bebidas azucaradas y de los comestibles ultraprocesados incide en las decisiones del Estado afectando el derecho a la salud de la población.

La mencionada industria se ha opuesto al impuesto a las bebidas azucaradas, al etiquetado frontal de advertencia para la comida chatarra, y a la regulación tanto de su venta en escuelas y colegios, como a la publicidad usada para promocionar sus productos.

Tal oposición ha sido efectiva, pues hasta ahora ha logrado que no prosperen los proyectos de ley que se han promovido en el Congreso para lograr esas metas. Así la industria engaña a los consumidores, no solo con los componentes de sus productos, también haciéndoles creer que la ciencia los avala, que un impuesto quebraría a los tenderos, que sus productos no afectan la salud de nuestros niños y niñas y la de nosotros, que son bebidas de campeones, y que dan súper poderes.

Todo esto es un ejemplo de lo que viene ocurriendo, más en este gobierno, en el cual la puerta giratoria ha permitido el paso desde el sector privado a ministerios y a entidades del alto gobierno para controlar de cerca cualquier decisión que afecte sus intereses, sin contar los millonarios aportes a partidos y candidatos en época electoral.

Por eso, en este gobierno se revivieron el fracking y la fumigación con glifosato, sin importar el daño ambiental y el impacto sobre las comunidades. Por eso, la reforma tributaria se diseñó a la medida de los grandes empresarios, otorgándoles prebendas y castigando fuertemente a los trabajadores. Lo mismo se puede decir de la aprobación del salario mínimo y de los acuerdos del gobierno con los grandes gremios económicos, esos sí elogiados desde la Casa de Nariño.

En suma, encontramos prácticas de captura e interferencia corporativa en la construcción de políticas públicas, que generan que el Estado evada su responsabilidad de promover, proteger y hacer efectivos los más altos estándares de derechos humanos. Estas prácticas permiten a los actores económicos que las ejercen, concentrar la toma de decisiones sobre los asuntos que a todos competen entre unos pocos privilegiados, y evadir el debate democrático a la hora de definir las regulaciones que deberían regirlos.

La campaña ‘Dulce Veneno, la Marca de la Mentira’ ha denunciado desde diferentes canales, cómo ese comportamiento se ha atravesado en decisiones vitales para la salud pública y el interés público. De igual manera, el modo en que altos funcionarios del Estado han sido cómplices del bloqueo a medidas que sin duda traerían importantes beneficios y le harían contrapeso a la seria afectación que el consumo desprevenido y desinformado de estos productos hacen al derecho a la salud.

A lo largo de estos meses se han hecho públicos tres videos con la argumentación necesaria sobre la manera como se presenta esa captura del Estado. En estos días se hace público el cuarto episodio, con la conducción de Santiago Rivas. En los tres anteriores se contó con la participación de María Paulina Baena, Diana Ángel y Matador.

En buena medida, las marchas y los paros de las últimas semanas, son la respuesta de la sociedad a esa condición del Estado colombiano de gobernar para los intereses de unos pocos en detrimento del bienestar de todas y todos. Cuando se benefician unos pocos se pierden las riendas de la democracia.

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