Menú Cerrar

Defensor del Pueblo y congresistas firman el pacto

Prensa: Cajar

Busca la transparencia en políticas de salud pública y contra la interferencia con los derechos.

Es uno de los hechos importantes después del lanzamiento de la campaña ‘Dulce Veneno’, que busca alertar sobre la interferencia de la industria para poner en marcha normas relacionadas con bebidas azucaradas y comidas ultra procesadas.

El pacto se hizo público el pasado 27 de agosto en el salón Boyacá del Capitolio Nacional, con la participación de distintos sectores de la sociedad civil y representantes de organizaciones sociales. También se hicieron presentes el defensor del Pueblo y un grupo de congresistas de diferentes bancadas. Entre los legisladores están Iván Cepeda, Wilson Arias, Alexander López, María José Pizarro, Mauricio Toro, Victoria Sandino, Antonio Sanguino, César Pachón, León Fredy Muñoz, Gustavo Bolívar, Iván Marulanda y Omar Restrepo.

El propósito es abarcar a todos los sectores del país, para que desde lo local se avance en decisiones que permitan proteger la salud de niños y niñas desde una alimentación de calidad. Asimismo, que se regule el lobby que realizan las industrias y el sector privado para ajustar los proyectos de ley o hundirlos dependiendo de sus intereses y no de la salud pública.

Después del martes se han ido sumando al pacto, entre otros, candidatos regionales a las elecciones de octubre. Entre otros, David García, aspirante al Concejo de Bogotá por Colombia Humana-UP.

Uno de los factores que motivó la campaña ‘Dulce Veneno’ fueron los obstáculos que se han registrado en el Congreso para aprobar proyectos de ley de políticas públicas en salud, como aquellos que regulan las bebidas azucaradas y las comidas ultra procesadas. El país ha registrado un preocupante incremento de la obesidad en la población adulta. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud, en el 2015 el 18,7% de población adulta padece obesidad, cifra nunca alcanzada en el país. Además, 37,8% de los adultos tiene sobrepeso.

Entre las prácticas que realiza la industria para interferir en los proyectos se encuentra la difusión de mensajes que alertan sobre la pérdida de empleo y la crisis de los tenderos si se llegan a aprobar medidas como el impuesto a las bebidas azucaradas, el etiquetado frontal, la venta en escuelas y colegios y la restricción a la publicidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *